En la localidad de Sacesón, en Guadalajara, su produjo un acto despreciable, un acto digno de personas que no tienen educación, de salvajes. Unos antitaurinos desplegaron una pancarta en la que se podía leer “tauromaquia abolición”, cuando de repente un gran número de descerebrados fueron a increparles con insultos y agresiones.
Sin más, ellos mismos se han retratado, este es el tipo de gente que quiere que siga existiendo la tortura a los toros. Eso a lo que llaman “fiesta nacional”. En fin, con mentes tan privilegiadas somos el culo de Europa y con razón.


























