El béisbol y los muros


Los jugadores de béisbol no pueden correr como pollo sin cabeza a por la pelota que acaba de salir disparada por el bate de uno de los adversarios. Es importante que se fijen en los muros que delimitan el terreno de juego, porque de lo contrario te puede pasar lo que Bryce Harper nunca olvidará.

El jugador de los Washington Nationals se comió uno de los muros por medir mal. El impacto con la cara fue brutal, tanto que se tuvo que marchar directo al hospital para recuperarse. Por suerte no perdió la consciencia y pudo abandonar el campo de los LA Dodgers por su propio pie.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *