El parque nacional más pequeño del mundo

Brendon Grimshaw, un Robinson Crusoe de 86 años de edad, compró la isla de Moyenne en el Océano Índico en 1962 a cambio de 8.000 libras. A partir de ese momento, y con la ayuda de René Antoine Lafortune, plantó 16.000 árboles, construyó 4,8 kilómetros de caminos de naturaleza y crió a tortugas gigantes.

Ha logrado que la isla tenga ahora un valor de 34 millones de euros y sea considerada como el parque nacional más pequeño del mundo. Más de 100 tortugas de tierra viven en ella, alberga más especies por metro cuadrado que cualquier otra parte del mundo.

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